jueves, marzo 08, 2007

Bonus Track 2

Otra vez me equivoqué... el juego basado en la película 300 basado en el comic de Frank Miller 300 es como el dick!


Maldición! Odio equivocarme.

Bonus Track

La verda la verdad... a penas comencé a ver las primeras imágenes y el boom de Naruto me resistí. Dije "esta wea es pa cabros chicos, no hay como Dragon Ball". Pero Gogox me dijo "weon esta wea es el Dragon Ball de ahora".


Aunque me cuesta admitirlo, la wea es increible! Es muy buena, la historia es sólida con vuelcos dramáticos increibles y un desarrollo notable de personajes.

Tecnicamente la nimación es pulcra, sencilla y agradable. Mezcla un poco de 3-d, pero solo en momentos breves sin alcanzar a dañar la estética (alguien se acuerda de Blue Submarine number no se cuanto?).

La música es la justa para cada momento de la historia. Con acordes rockeros al momento de las batallas con guitarras electrizantes. Música tradicional japonesa para la emoción y orquestada cuando la situación lo amerita.

Un clásico!! No solo es recomendable, es un imponderable, necesaria y adictiva.

Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto.

Cómo nos cambia la life

Aun recuerdo aquellos días en que irme a la playa significada: copete y Dreamcast. Eso era todo lo necesario. Había que ir de a cuatro. La comida daba lo mismo… o sea el primer día un asado escandaloso y el resto de los días puros fideos. Y eso era todo lo necesario. Tomar, jugar, tomar, jugar, tomar, jugar.

Y explorando. O sea nosotros jugábamos Sonic Te Lo Chifla (Sonic Shuffle para los países de habla gringa). Un juego de tablero, tirai un dado y aparecían minigames, cientos (bueno tengo esa impresión) y así habían pasado unas 8 chelas y 2 piscolas en tiempo insane (como dos horas en tiempo real).

Luego su Altero Mnh (Track and Field de Dreamcast). Notable juego que recuperaba el desafío y entretención de Track and Field de 1986. La halterofilia era la prueba magna del juego.

Lo increíble del Dreamcast era que chantabai los cuatro joystick y chao. A jugar. Sin tener cuidado de que estuviera prendido 300 horas como las consolas nuevas. Nada, pura carne de perro. Y seguíamos tomando. Con una carpeta repleta de juegos.

Luego uno ya quería descansar un rato, entonces alguien se armaba de valentía y comenzaba a jugar Shenmue. Entonces el resto se quedaba echado en el sillón viendo hermosos parajes y tratando de aconsejar al arriesgado jugador a tomar la mejor decisión que nos llevara a encontrar al maldito asesino del papá de Ryu.

Al final… el gran desafío: Virtua Tennis (el uno). O sea nada que decir. El mejor juego de tenis de la historia luego de Super Tennis (si, tengo que decirlo, es así). Armar parejas y darle no más, apostándolo todo, tratando de ser el vencedor para humillar al rival caído y escupirlo mientras se revuelca en el suelo.

Luego recuperar la cordura y darse unas patas en el Virtua Fighter, Soul Calibur o cambiar a Sonic, Crazy Taxi, etc, etc, etc.

A qué vienen estos recuerdos? Bueno… nunca hemos dejado de ir a la yapla. Ya no vamos 4, somos 8. Compramos más comida que copete, COMPRAMOS COMIDA!!! Verduras, menos carne, más pollito. Comemos sentados en el comedor. Ahora tenemos que llevar el Karaoke Revolution para jugar en parejas… CON NUESTRAS PAREJAS! La vida cambia y uno no se da cuenta. Supongo que el resto lo notará cuando no seamos 8 sino 12. Y haya que llevar cunas, pañales y con cuea podamos leer el diario.

PD: aún mantenemos algo nuestro. Aún conservamos algo de esa época. O sea… ahora nos sentamos en la piscina, manos a los bolsillos y prender el DS para jugar Fifa, Texas Hold Em Poker o Mario Kart en multiplayer… algunos vicios son imposibles de dejar.